Libertad Absoluta de Conciencia

La masonería liberal y la masoneria regular

Ciudad de Estocolmo Suecia

«La Fraternidad masónica siempre está por encima de cualquier diferencia, ya que así la masonería puede continuar siendo el centro de unión y medio para establecer amistad entre personas que, de otro modo, habrían permanecido distanciadas entre sí para siempre. (Constituciones de Anderson, 1723).»

Es frecuente que se conciba la masonería como una organización única a nivel mundial, con una única estructura y orden para todos los masones del mundo. Nada más lejos de la realidad. La masonería es una institución profundamente diversa, con distintas tradiciones históricas, culturales, sociales, geográficas, etc. 

Las dos tradiciones fundamentales de la masonería son la Liberal (también conocida como adogmática, de origen francés, continental o laica) y la Regular (anglosajona, tradicional, conservadora o teísta).

Expresamos a continuación las diferencias claves entre ambas tradiciones:

 

LA MASONERÍA LIBERAL

 

 

“La vida separa a los hombres. Para unir a los hombres se necesita un arte. Un medio de este arte, no el arte mismo, es la Masonería. Por tanto, la Masonería es el medio de un arte que se esfuerza en unir a los hombres separados por la vida, a fin de que puedan entrar en una nueva comunión unos con otros.”

Oscar Possner

La corriente que se denomina liberal o adogmática tiene su principal exponente mundial en el Gran Oriente de Francia. Es la corriente de mayor tradición en la Europa continental y a ella se adscriben muchas obediencias en todo el mundo, en especial en Iberoamérica, incluyendo en particular a las Grandes Logias femeninas y mixtas. No se basa en un estándar de regularidad establecido, sino que mantiene como referente el reconocimiento compartido de unos valores, modelos rituales y organizativos que por tradición se consideran esencialmente masónicos. Las organizaciones masónicas son soberanas para suscribir Tratados de Amistad y Mutuo Reconocimiento con otras organizaciones que comparten sus mismos valores y costumbres. Sus principales características son:

 

  1. El principio de libertad absoluta de conciencia. Admite entre sus miembros tanto a creyentes, ateos, agnósticos, etc. y el juramento o promesa puede realizarse, según las logias, sobre el libro de la ley (las constituciones de la orden) o sobre un Volumen de la Ley Sagrada, en ambos casos junto a la escuadra y el compás.
  2. El reconocimiento del carácter regular de la iniciación femenina, las obediencias pueden ser masculinas, mixtas o femeninas.
  3. El debate de las ideas y la participación social. Las logias debaten libremente incluso sobre cuestiones relacionadas con la religión o la política, siempre de manera no partidista o confesional, y frecuentemente se posicionan institucionalmente sobre cuestiones relacionadas con aspectos sociales relevantes, fundamentalmente en relación a la defensa de los Derechos Humanos y los valores de Libertad, Igualdad, Fraternidad y Laicidad.

 

LA MASONERÍA REGULAR DE TRADICIÓN

 

La corriente que se denomina regular o anglosajona está encabezada por la Gran Logia Unida de Inglaterra y a ella se adscriben también las Grandes Logias de Escocia e Irlanda, buena parte de los EEUU, los países de la Commonwealth, Iberoamérica y parte de la Europa continental, sobretodo en el norte. Se basan en el mantenimiento de la literalidad de la tradición masónica del siglo XVIII y en particular del texto de las Constituciones de Anderson y los dictados de la Gran Logia Unida de Inglaterra, que estableció a principios del siglo XX unos criterios de regularidad que deben cumplir las organizaciones masónicas que quieran ser reconocidas en esta tradición. Los elementos fundamentales en que se basan son los siguientes:

 

  1. La creencia de sus miembros en un Ser superior y su voluntad revelada, como un requisito imprescindible para la iniciación masónica. No se admiten, por tanto, a ateos o a aquellos que no suscriban la existencia de un principio superior.
  2. El juramento o promesa debe realizarse sobre el llamado Volumen de la Ley Sagrada, generalmente la Biblia u otro libro considerado sagrado (el Corán, la Torá, etc). La presencia de este Volumen de la Ley Sagrada, la escuadra y el compás son imprescindibles en la logia.
  3. Están expresamente prohibidas las discusiones sobre política y religión, así como el posicionamiento institucional sobre estos aspectos.
  4. No se reconoce la iniciación masónica femenina ni se aceptan las relaciones diplomáticas masónicas con las logias que admitan mujeres entre sus miembros ni con las que no cumplan con sus criterios de regularidad anteriormente citados.

 

La Francmasonería, institución esencialmente filantrópica, filosófica y progresiva, tiene por objeto la búsqueda de la verdad, el estudio de la ética y la practica de la solidaridad; y trabaja por el mejoramiento material y moral de la humanidad. Tiene como principio la tolerancia mutua, el respecto a los demás y de uno mismo, y la absoluta libertad de conciencia. Considerando que las condiciones metafísicas y religiosas son del dominio exclusivo de la apreciación de cada individuo rechaza cualquier afirmación dogmática. Tiene por divisa: Libertad, Igualdad, Fraternidad. Cada Francmasón interpretará la invocación al Gran Arquitecto del Universo según le dicte su conciencia con el mayor respeto hacia las diferentes interpretaciones y hacia los Hermanos que las sustentan.”

Gran Oriente de Francia: Esta Obediencia es el mayor exponente de la tradición liberal en el mundo, y tiene logias fuera de las fronteras francesas, sobretodo en Europa. Uno de sus valores fundacionales es la Laicidad.

Las organizaciones masónicas liberales están abiertas a relacionarse con todas las Obediencias del mundo y a colaborar con todas ellas, respetando las tradiciones respectivas. Pese a que no existan relaciones diplomáticas formales entre las obediencias regulares y las liberales, por expreso deseo de las primeras, los masones a nivel particular mantienen relaciones de fraternidad y mutuo reconocimiento con todos aquellos masones que hayan sido debidamente iniciados y otorgados sus grados, con independencia de la tradición masónica a la que se adscriban o la Obediencia bajo la que trabajen. La Fraternidad masónica siempre está por encima de cualquier diferencia, ya que así la masonería puede continuar siendo el centro de unión y medio para establecer amistad entre personas que, de otro modo, habrían permanecido distanciadas entre sí para siempre. (Constituciones de Anderson, 1723). 

Fuente: masoneria vigo

 

Libertad Absoluta de Conciencia

Principios e ideales masónicos

La Masonería centra su esfera de interés en el ámbito de la sociedad en la que se desenvuelve, alejada de utopías etéreas, es sensible, por tanto a las inquietudes y necesidades del mundo que nos rodea. Es ahí donde intenta sembrar sus ideales.

Tiene por misión preparar la Concordia Universal y debe por ello mejorar tanto al ser humano como a la sociedad. La masonería se define como una Institución esencialmente filosófica, filantrópica y progresiva.

Filosófica porque ama la verdad, filantrópica porque ama a la humanidad y 

progresiva porque no se confina al pasado.

La Institución cree que únicamente en una sociedad regida por los principios de Libertad, Igualdad y Fraternidad, basada en la Laicidad, puede ser respetada la dignidad humana, que implica el pleno derecho a su desarrollo, por el libre ejercicio de sus potencialidades para enriquecer su vida con toda clase de bienes.

La masonería aspira a un Orden Universal, democrático y cosmopolita, en el que los hombres y los pueblos colaboren y se beneficien mutuamente en su libre desenvolvimiento a través de su Unión, Solidaridad y Cooperación. En consecuencia reconoce y proclama en su totalidad la Declaración Universal de Derechos del Hombre, aprobada por las Naciones Unidas en París, el 10 de diciembre de 1948, y trabaja por el desarrollo de un Orden Social que garantice tales derechos.

La filosofía francmasónica supone, como toda filosofía, una actitud ante la vida, que obliga a observar una conducta en estrecha correspondencia con ella.

La masonería considera que la elevación ética, la emancipación y el progreso de los seres humanos y de los pueblos se consiguen a través de su ilustración por la ciencia, el valor del trabajo y la práctica de la virtud. No reconoce la masonería, en la investigación de la verdad, ninguna autoridad superior a la razón humana. Considera que las ideas metafísicas son del dominio exclusivo de la apreciación individual, por lo que la Institución rehúsa hacer ninguna afirmación dogmática y, en consecuencia, no prohíbe ni impone ninguna convicción religiosa. Proclama los principios de absoluta Libertad de Conciencia y Laicismo del Estado como medio para garantizar esa libertad, y permitir a todos los hombres la creencia en los dogmas, si así les place, o no creer en ninguno, si así lo prefieren.

La masonería admite diversos ritos y grados, siempre que dicha diversidad no altere los principios que profesa, los medios que adopta, ni el objeto que se propone.